
No hace mucho eliminé a mi espantosa ignorancia por unos minutos. Cómo siempre, uno suele escuchar el nombre de una banda e incluso ver plasmado el título como opción en youtube, pero ese sentido perverso me llamaba a bloquear la intriga y quedarme con el simple hecho de que existe, sin escuchar, diciendo prácticamente ”esto no es para mí”. Hasta que un día si, me fui en la volá de disney accidentalmente sus melodías cayeron sobre mis orejas y cuando estaban en proceso de codifiación tuve que combatir la vocecilla que llamaba a parar, la detuve y la derroté cortando su cabeza en dos. Desde aquel entonces podríamos decir que no paré de buscar canciones de los llamados a ser los padres del grunge. Es enfermo, alocado y muchas veces da esa sensación de tener un aire infantil dentro de la misma locura “que también siento con Primus”. Pero sin duda, es una de esas bandas que se dan por alto y tienen mucho más contenido que las actuales basuras. The Melvins tiene variados títulos (algunos bajo la disquera Ipecac Recordings, la misma de fantomas, mejor dicho, de Mike Patton) y múltiples participaciones. No seré el mayor conocedor, pero rayos. ¡Es una gran banda!